domingo, 17 de septiembre de 2017

Una rápida antes de que el gusano eterno devore Connecticut. GYBE, "Luciferian Towers" (2017)



Mientras el dolor, que es un caballo viejo, trota de mi columna al cuello, encuentro que Godspeed You! Black Emperor no sacó un nuevo EP, sino que lo hará el 22 de septiembre. Gente hermosa, de la que campa abundante en Internet, pudo obtener una versión filtrada, lejos de una calidad fidedigna, pero que nos permite apreciar otra obra in crescendo, cataclísmica, llena de potencia y presagios.

Lo que sigue lo extraigo y traduzco del Bandcamp de la banda:


esta, esta grabación de larga duración, una cosa que hicimos en medio de un lío comunal, criando perros y niños, ojos elevados y llenos de una espantosa alegría – apuntamos a las notas erróneas que explotan, un silencioso murmullo amplificado hacia el cielo. grabamos todo en una lancha incendiándose.

(el contexto como sigue:)

1. UNDOING A LUCIFERIAN TOWERS – mirá ese puto horizonte! escritura monetaria grande y perezosa en aburridos obeliscos de mármol! imagina todos esos edificios mucho después, vaciados y desnudos de alambres y vidrios, escucha- el viento silbando a través de la totalidad de sus 3000 aberturas quemándose!

2. BOSSES HANG – el trabajo, alienado de la riqueza que produce, para que esa vaca sagrada, la mayoría de nosotros vive precariamente! pateando, pero a duras penas! – la orgullosa iluminación de nuestras vidas acortadas! además – más nosotros que ellos! además – lo que necesitamos ahora son palas, aljibes y barricadas!

3. FAM / FAMINE – el modo en que nos matan = el terrateniente ausente, una torre en llamas, el ruidoso pánico de policías-niños y sus explosivas manos-gatillo. con el sordo filo de una meritocracia arbitraria, negligencia, mapas de cánceres, ataques de drones, hambre. el bosque arde y pronto nos cazarán como lobos.

4. ANTHEM FOR NO STATE  – kanada, saqueada de sus minerales y su petróleo sucio. saqueada de sus árboles y su agua. una cosa arruinada, ahogándose en un charco, cubierta de hormigas. al océano no le importa una mierda porque sabe que está muriendo también.

finalmente y en conclusión:
el LP "luciferian towers" fue informado por las siguientes grandes demandas:
+ el fin de las invasiones extranjeras
+ el fin de las fronteras
+ el desmantelamiento completo del complejo industrial-carcelario
+ la salud, la vivienda, la alimentación y el acceso al agua reconocidos como derechos humanos inalienables
+ que los expertos hijos de puta que quebraron el mundo nunca más pronuncien una palabra

mucho amor a todos los otros extraviados y vagabundos,
xoxoxox meo de dios / montréal / 4 juillet, 2017

credits

releases September 22, 2017

PERSONNEL
Aidan Girt: Drums
David Bryant: Electric guitar, MG-One
Efrim Manuel Menuck: Electric guitar, organ, OP-1
Karl Lemieux: 16mm film projections
Mauro Pezzente: Electric bass
Michael Moya: Electric guitar
Sophie Trudeau: Violins, organ
Thierry Amar: Contrebasse, electric bass
Timothy Herzog: Drums

GUESTS ON TRACK ONE
Bonnie Kane (saxophone, flute, electronics)
Craig Pederson (trumpet)

Recorded by Greg Norman at Hotel 2 Tango and The Pines.
Mixed by Greg Norman and GYBE at Hotel 2 Tango.
Masted by Harris Newman at Greymarket.

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martes, 29 de agosto de 2017

Las huellas de un viaje oscuro. Natural Snow Buildings, "Daughter of darkness" (2009)



Día 33

Hace tres días que estoy escuchando el mismo disco de Natural Snow Buildings. En francés, cómo ellos se lo habrán dicho a sí mismos al darle nombre, se dice "Bâtiments enneigés naturels". Ellos son Mehdi Ameziane y Solange Gularte.

"Bâtiments enneigés naturels"

Hace tres días que estoy escuchando el mismo disco de Bâtiments enneigés naturels. Hace treinta minutos descubrí que hay un reissue, o sea otra edición, con dos temas más, completando un total de dieciocho.

Hace tres días que estoy escuchando el mismo disco de Bâtiments enneigés naturels y no sé porqué. Dura siete horas casi veinticinco minutos, y tengo la sensación de haber naufragado en el mar o el desierto, que en definitiva son lo mismo.
Esta recomendación me produjo ansiedad porque me la imaginaba vacía, inabarcable. Volví en tres ocasiones sobre lo escrito como si lo hubiera escrito otro, porque no reconocía la letra. Enseguida me daba cuenta que era mía y que la había escrito ya hacía tiempo, como en un estertor de tres espasmos (aunque fueron muchos más) Me duele no poder acompañar, por ejemplo, estas descepciones con toda la imaginería en que abundan los discos. Son pequeños cuadernos de dibujo, por los escaneos que vi. Ellos dicen en la entrevista que viene que es el la mitad de su trabajo. Fijense: en 2008 sacan un album de 5 discos ("I Dream of Drone"), y en 2009 un LP triple ("Shadow Kingdom", inmensamente valorado). "Night Coercion Into the Company of Witches" es un album auto-publicado de 2008, 3 CD's o 4LP's de longitud. Aunque después circule, al salir sus discos son obras artesanales, sacan ediciones de 100, 500 ejemplares y pasan a otra cosa. Y sin embargo hay 11 albumes publicados entre 2008 y 2009.


Lo prolífico,"la tensión", por citarlos, se produce entre lo melódico y lo cacofónico. Es la frontera entre ambas la que explora el dúo, y tienen de donde cosechar, según parece.

Este disco: de acoples que producen ecos en ida y vuelta, que agotan los ángulos de ataque y ese ruido blanco que crispa el oleaje, como un viento sordo e inmenso que acompasa toda la duración del album. A mitad de "Santa sangre II" el abatimiento es absoluto, y las esperanzas se ahogan en la tormenta sin rumbo. "A Thousand Demons Invocation" y "Slaves for the Afterlife" recurren a una paleta de aquellos-instrumentos-de-meditación, son paganas en sus mejores momentos. Hay segmentos que ofrecen poco más que respirar por el largo de una hora.
Qué plácido "Devil's Fork", y cuanto de incomprensión y conmoción logra al finalizar. Amo la aniquilación de lo idéntico que logra la repetición. 
Un tour de force, la hondonada y el abismo sonoro. Distorsiones visuales y drones interminables, largas franjas de notas pulsadas por guitarras que recuerdan un poco a Earth, Muslimgauze y otros aquelarres telúricos. 

No estoy del todo convencido de que la banda carezca de esta virtud particular: una relación con el tiempo que recorre las posibilidades que hay en la extensión. Todo en NSB se expande. Los sonidos ocupan el aire entre los auriculares y los tímpanos, envuelven el craneo, se derraman de las camas, inundan las habitaciones y llenan las casas, ocupan los recintos, lo elongan todo. El tiempo hermanado al espacio. Recorren el tiempo hermanado al espacio y se dan el permiso de romper cánones de duración y de hacer que esta nota penda un minuto, o que este motivo se desplace cuantas veces haga falta hasta agotarlo, hacerlo cenizas.


Estoy escuchando otros discos de NSB. Todo suena tan orgánico, tan "uno". No es fácil, como le decía a un amigo, recomendarla.
Uno: No tiene las cualidades de una banda mainstream.
Dos: La duración de los álbumes es aplastante.

Tres: Por el punto número 2, requiere de mucho tiempo y paciencia formarse una opinión sobre las obras.
Cuatro: Eligen temas que, sospecho, son "esotéricos", en contraposición a lo "exotérico" que se orienta al gran público.

Ahora llegué a "Beyond the Veil", del 2012.  Tengo la intuición que esta es la verdadera banda sonora de un gesto mágico. No encuentro otras palabras para describirlo.


Esta es una traducción de parte de una entrevista por correo que realiza Pitchfork al dúo francés. Me interesa esta parte:

Pitchfork: Do you think of your structured songs and your abstract pieces as different, or as parts of a whole?
 

Pitchfork: ¿Piensan sus canciones estrucutradas y sus piezas abstractas como cosas diferentes, o como parte de un todo?

NSB: They’re part of the same continuum. But songs have always been used as, well, bread crumbs-- something familiar that could mark the way through a very dark journey. And there's always noise in the background-- something undefined, crawling and submerging the human voice.
 

NSB: Son parte del mismo continuo. Pero las canciones siempre fueron usadas como, bueno, migas de pan-- algo familiar que pudiera marcar el camino en un viaje muy oscuro. Y siempre hay ruido de fondo-- algo indefinido, arrastrándose y sumergiendo la voz humana.
 

Pitchfork: Do you mean bread crumbs for you, or the listener?
 

Pitchfork: ¿Migas de pan para ustedes, o para los escuchas?
 

NSB: For both, we think. It’s easier to evoke one narrative through words. To use another metaphor, it’s the spot on the map saying you (we) are here.
 

NSB: Para los dos, creemos. Es más fácil evocar una narrativa por medio de palabras. Para usar otra metáfora, es el punto en el mapa diciendo "vos (nosotros) estás acá"


Si nos ceñimos a la mera descripción (un recurso más en definitiva) hay que hablar de las armonías. Yo no estudié música. Cuando tenía dieciseis años agarré una guitarra de mi hermana y decidí tomar clases con un profesor, después de tocar sin rumbo unos meses. Entonces no podía tener nada claro, pero ya juntaba mis primeros mangos y podía pagarme esas clases con trabajo.
Me fue bien. Llegué a tocar en la carpa de Islas Canarias en las Colectividades y todo. La viola se me hacía ligera y pesada a la vez, y por esa liviandad nunca pude rematar mi gusto, y por lo pesado me la tomaba muy en serio. Todo remate exigue una decisión, pesada como piedra de toque, para que el canto quede fino, filoso. Entonces venía yo de probar aquello y de movida, con un amigo con el que zapabamos cada tanto, nos lanzamos al examen de ingreso de la Municipal de Música. Entró él, pero yo quedé afuera. Creo que la música en Rosario es más competitiva que el teatro o la mera vida, me cuentan.

Volviendo: no puedo decir casi nada sobre la armonía, es verdad. Pero si se trata de una asociación "paradigmática", vertical, de los sonidos (cómo si el verde de un "re" pudiera asociarse al pino de un "do") NSB peca de puntillismo, de prentender dar cuenta de todas esas relaciones como si se las recorriera con una cámara en macro, palmo a palmo, sufridamente. Poner esas sentidas tonadas "folk" junto a los des-arreglos eléctricos de duración inestimada hiere. Es un ruido doloroso. Te lastima la sensibilidad escuchar la voz de Solange, como humilde, como melancólica, alzarse sin dificultad sobre el panorama sonoro, casi un estado climático, un día parcialmente nublado que se vuelve tormentoso.

¿En qué quedamos entonces?

NSB afirma, en la entrevista antes citada, que todo es político. Tiene que ver con su trabajo y la visión común a partir de la cual lo construyen. Yo afirmo: NSB es un duo para escuchar. Eso significa: no es música ambiental; no es música bailable; no es música que acompase nuestros prejuicios musicales. Se impone como un velo hechado sobre quien lo oiga, por su tesitura y su extensión. Es rarísimo. Lo recomiendo encarecidamente, y sugiero paciencia y dedicación. No es posible hacerse una idea acaba en un disco (si es que lo logran) ni en dos. Hay que escucharlo todo, todo.

Yo voy a volver en este blog sobre esta banda. Hace falta. Sé que suena a Sananda y Motura, y quizá lo sea. NSB también es una cura naturista para una epoca fragmentada.

Adelante.-



JMO


Will you die for me? [mp3 256]

lunes, 14 de agosto de 2017

De un castillo a otro. Nico, "Desertshore" (1970)


Este disco de 1970 es un tesoro poco recordado de la alemana Nico. O al menos mas relegado que otros de sus discos de ese momento.
Modelo, actriz, cantante, cantautora y símbolo de esas vanguardias pop europeas y neoyorkinas de los años 60s y 70s, y donde
Andy Warhol dice la leyenda, impulso su presencia en el disco de debut de The Velvet Underground a regañadientes de Lou Reed sobre todo. Para bien de la historia su voz congenio a la perfección con la estética de la banda en tres canciones de un estilo que denotaba nocturnidad y decadencia y que ella doto decisiva e incisivamente.
Chequear Femme Fatale, “All Tomorrow Parties o “I’ll Be Your Mirror en la voz de Nico en ese gran disco de Velvet Underground, confirma que se integra perfectamente a un conjunto de canciones de una modernidad trepidante e inigualable.


Editado en diciembre de 1970 y con las colaboracion multinstrumentista de John Cale y el productor folk Joe Boyd.

El silencio es un elemento presente junto al anacrónico sonido del harmonium, ni una pizca de misterio y vanguardismo se pierde de esta obra aun con el paso de los años. Sin duda fue una importante influencia dentro de la música pop hecha posteriormente y dentro de los subgéneros del rock de mayor y menor valía se delataría su influencia.
La voz de Nico subyuga a partir de su teutónico acento, en apariencia monocorde. Ella con su voz de contralto  impone gravedad, hondura y dramatismo sin igual. Como sumergida en leyendas medievales donde la imaginación nos lleva a espectrales figuras de tiempos antiguos el mínimo acompañamiento instrumental suspende romántica toda noción de presente.
Los títulos de los ochos temas varían del ingles, el aleman original de la artista y hasta el frances donde su pequeño hijo Aaron hace su particular aporte en "Le Petit Chevalier" remarcando la bohemia y disfuncionalidad que a aquellos artistas siempre particularmente se les permite. Aaron era hijo de parte de padre nada menos que del mítico Alain Delon. Glamour, celebridad y talento por doquier.
Agregaría que esta obra es ideal de escuchar en esas noches de invierno silenciosas o en grises tardes donde no esperamos nada ni a nadie.

Ruben Detroit


Janitor of Lunacy [FLAC 24-96]

sábado, 15 de julio de 2017

Talento y momento. Aufgang, "Istiklaliya" (2013)

(Agradezco a Diego el pase de mano, que viniendo del bolsillo de Psyco --a quien agradezco también, donde quiera que esté...-- puso en mis oídos
Aufgang), que es un dúo que alguna vez compusieron tres integrantes: Rami Khalifé, Francesco Tristano y Aymeric Westrich (de izq. a der. en la foto)
Rami y Francesco dieron origen, allá a comienzos del 2000, a una fuerte amistad fundada en los estudios comunes de Juilliard y los boliches neoyorkinos frecuentados. Ambos pianistas, incorporaron a Aymeric a la batería y en 2009 estrenaron el disco homónimo "Aufgang", con el mote desafiante de "electroclásica", bajo el sello francés Infiné. Produjeron un EP al año siguiente, "Air on Fire" y en 2014 Tristano abandonó el grupo para seguir su carrera solista. Llegado el 2016 el viejo nuevo dúo de Rami y Aymeric lanza su último disco, "Turbulences", del que no vamos hablar acá.

En el entre, año 2013, "Istiklaliya" --"Independencia" en turco-- alcanza un hito con respecto a lo hecho. Donde "Aufgang" había sido osado y heterogéneo "Istiklaliya" en cambio produjo algo definitivo, electrónico, llevado de cabo a rabo con una sencillez engañosa. No basta con escucharlo una, dos o tres veces. El disco demanda, porque los arreglos, la producción demandan, que sea pasado por el paladar varias veces, ya que las grabaciones del trío favorecen la espontaneidad y el arreglo de la música y la post producción revelan lo mejor del esfuerzo. Imagino encima aquello que remite a los sets de DJ que compartieron Francesco y Rami en sus años dulces, pero asociado a caprichos de tenor académico.

Aufgang tiene, al menos hasta este disco, tres componentes: piano, batería e ingeniería de sonido. No hay más. No hay bajo, no hay voz. No hay nada que ate suficientemente estos elementos, más que una relación concreta de trabajo entre quienes los interpretan. Es notable. En ciertos pasajes --no todos-- cada cual logra una libertad asombrosa, seguramente convenida, pero que hace pensar en una improvisación en el estudio envuelta en un trío ensamblado y naturalmente unido.

El álbum atrapa con la primer propuesta. Comienza con un golpe sombrío del teclado, creciendo a paso ligero con una melodía solapada, y de inmediato "Kyrie" --como un Raskólnikov-- se abisma apresurado a una distorsión seductora y usualmente perimida para un timbre tan reconocible. Es la batería, apareciendo tenue en el fondo, corrompiéndo la melodía con el ritmo firme. Señala el rumbo de lo que viene, pero solo permite sentir una fracción del total, porque todo lo que sigue alcanza cotas aún más lúcidas y corruptas, si es que un piano de cola puede ser epítome de lo puro en la música.

"Balkanik" es una película de Kusturica, para ignorantes como yo. Las bajadas con a última nota sostenida recuerdan acordeones galácticos que en definitiva son inrecordables. Bellísimas, sustuídas de inmediato por el piano y el piano desplazado de nuevo por un espacio autónomo. El tema crece, amplio en sus mejores momentos, y al final es tan bolichero como los mejores. Que lindo tema la concha de la lora.

"Vertige" se entuba de entrada a enorme velocidad. Es tremendo el comienzo. Tanto Aymeric como Francesco se tiran de clavado sobre sus instrumentos. Los tambores que suenan de izquierda a derecha recuerdan momentos brillantes y terribles de principios de los '80, y los sonidos sintetizados se abren a la ciencia ficción. Específicamente ese momento de mitad del tema en donde el ruido se confunde con una nota obsesiva del piano, que después hace acto de presencia, me fascina. Creo que es genial, lisa y llanamente.

Antes que el nombre voy a decir: pura inestabilidad. "Abusement ride" es el ticket de entrada a una montaña rusa, en un parque de diversiones perverso, en un sometimiento severo y no siempre disfrutable a sonido sádico de feria. No voy a decir más. Espero que las voces alejándose al final sean suficientes para llevar tranquilidad a sus almas.

Todo lo que puede dar de bondadoso "Istiklaliya" está condensado en "African Geisha", desde la estética --me recuerda con insolencia a "Afro samurai"-- hasta la distinción clara de los timbres y la tónica de este tema con todo lo que lo rodea. Es aún más patente su carácter de oasis por ser único entre todo lo que lo rodea.

¿Por qué el título del séptimo tema del disco es "Diego Maradona"?

Entero es una oda al más célebre+infame jugador de fútbol, un icono que roza lo hercúleo, y a veces lo más bajo, para muchos en Argentina y el mundo. Venía hoy atravesando la llovizna incesante de Rosario, invierno 2017, en la Sprinter que manejo de lunes a viernes para ganarme el pan. Venía manejando a 90, quizá 100 por Av. Circunvalación y pensando, mientras a mi derecha quedaban atrás camiones, y a mi izquierda las Amarok y las Hilux --hijas e hijos de mil puta'-- pasaban a 140, 150. Venía yo pisando despacio el acelerador, sosteniendo un equilibrio delicado y precioso para la vida, pensando que Maradona debió tener una sensibilidad superrima en los pies marcada a fuego. Algún fuego debía tener. Quiero decir, ¿cómo se explota del modo en que lo hacía él, casi rodando como la pelota, en un campo llano y bajo la mirada atenta de todos, incluso sus adversarios? ¿Cómo? Solo se puede siendo repentino, produciendo momento.
Frente a la dificultad mostraba la capacidad --inusitada-- de arrastrar los fallidos del contrincante y hacer con ellos una bola de nieve. O sea: cada victoria mínima sentida en la planta de los pies lo agigantaba, lo hacía enorme. Se edificaba enseguida, con una velocidad abrumadora, desde lo más bajo hasta la gloria. Y creo que Tristano, quien compone este tema en homenaje a su figura --y sospecho que a su paso por la Liga Italiana-- debió pensar algo parecido, porque acá está todo esto que acabo de inventar, hecho música, e incluso con reminiscencia de aquella conocidísima canción del Mundial de Italia '90, “Un'estate italiana” compuesta por Giorgio Moroder.

Voy a saltarme "Stroke" y a decir que "Rachel's run" se revuelve un poco indecisa, a veces, en lo que podrían ser trances de Infected Mushroom y el piano no aplaca esa sensación que el disco en realidad logra antes, por lo que para un cierre suena un poco excesiva.

Crece en baches toda la obra. A mi me asombra escuchar como de lo simple se producen explosiones rítmicas, poderosas. Creo que es una señal de ese supuesto talento del que nada puedo afirmar. Entonces sí: "Istiklaliya" es el emblema de Aufgang, quizá el que provee la mejor prueba de la potencia de sus miembros, conjugada. Lo que en el homónimo de 2009 fue experimentación dura y pura, pasada por el EP de 2010 --emblemáticamente en "Dulceria"-- se cuaja acá en una combinación asombrosa y lúcida, que después con el último disco de la banda, eximido de Tristano, se vuelve electrónica o post electrónica o lo que sea. 


Y remontemos de nuevo: todo es una ejecución de tres prodigios musicales, lo cual para muchos no garantiza ningún resultado --me incluyo--, pero que como obra, una vez pasada y repasada, instala una poderosa afirmación que posiblemente quepa entre esas: las bien resueltas, las impecables y atrevidas.


JMO

Stroke [mp3 320] 

martes, 20 de junio de 2017

Imágen y fidelidad. Beach House, "Bloom" (2012)







"A lot of people listening to music now just go, 'Good tones…' and that's it. But we're obsessed with
songs. Sometimes, I feel like people aren't even listening to our songs, they're just listening to the sound."


(Agradezco la escucha a Hernán S., una tarde demolida en el departamento demolido de Pino)

Victoria siente el frío apoyándose en sus dedos, los mira y dice:

“Help me to name it
Help me to name it”

Transcurren los segundos y desde el público se la ve inmóvil, con las yemas suspendidas sobre el teclado. Atrás, sobre una meseta enrojecida del desierto de Sonora, una bola enorme parecida a una estrella se hunde, despacio, en el horizonte.

El público aguanta la respiración. Ella mira hacia atrás. La chancha se enciende. La tensión sube. La velocidad aumenta y la guitarra de Alex comienza a pasar al frente. Todo lo indica. ¡Y BAM! Entonces arpegia y se escucha:

“Found yourself in a new direction
Eons far from the sun”

Ahí mismo, tema uno y ya hay uno de esos picados tipo esmerejón cazando una golondrina para sumergírte de nuevo en el océano sonoro que es Beach House.

Lo reconozco: las comparaciones son siempre una tentación, sobre todo para una banda que algunos anons dicen es sucesora espiritual de Cocteau Twins --Guthrie mismo les lanza algunas flores y miguelitos-- y sobre todo con casi doce años de recorrido y seis discos de estudio. Brevemente:

Hay algo de shoegazing en BH. Sí. Se la compara a Slowdive. La voz de Victoria suena bastante así, y las guitarras punteadas y elongadas de Alex son una máquina del tiempo programada en los ‘90. Pero BH no pretende complacer ni ser "retro".

Ambos se conocieron en 2004 por un amigo en común. Beach House se conformó a finales de la primavera de 2005, y desde entonces trabajan juntos y por su cuenta: Alex es carpintero y Victoria bartender.

En 2006 sacan su primer disco de estudio, después de algunas presentaciones teloneando bandas como Grizzly Bear y Clientele. Acá voy a trazar mis líneas. Su primer disco es el comienzo del segundo. Ambos discurren por el mismo camino. Es recién con “Teen Dream” que BH se hace lo que vuelve popular a la banda: un emblema del dream-pop anglosajón.

“Bloom” sigue entonces a “Beach House” y “Devotion” como la primavera al invierno. Mientras “Teen Dream” todavía conserva cierta calma transitiva, “Bloom” se sostiene todo el tiempo arriba. Es consistente. Es mucho más grandilocuente en los arreglos que Beach House --se rumorean cuatro grabaciones de sonido ambiente en el disco, una de las cuales es el aullido de un coyote-- e incluso más potente que “Teen Dream”. Creo que tiene que ver con una presencia decidida de la batería, finalmente. Sí: a las bases electrónicas y sampleadas se suma ese batir constante, bases que son periódicas como un motor.* Entrar ambos pies en la avioneta y arrancar la música. Levantar vuelo, y entonces preguntar: "¿A dónde vamos?" Como sola respuesta recibir el bife de una pared de aire, una enorme franja del cielo cargada que se abre y ensancha y la puta... Es inmensa. La cualidad espacial de cualquier tema de Beach House --léase desde el homónimo de 2006 a este disco y los posteriores-- es alabable.

El sonido. Síganlo. Es un cuerpo, como algo que se escapa y huye entre hierba alta y árboles.

...

También creo que hay una declinación melancólica en la voz de Victoria Legrand que se explica perfectamente por la declinación, equivalente, en la comisura de sus ojos. Si se la observa con detenimiento un minuto, a lo mejor dos... entonces llega el convencimiento. Saber que está transmitiéndola con la voz.

...

(Take 2)

Hay dos formas de escuchar un disco: como algo homogéneo o por partes. El dúo baltimoreño de Alex Scally y Victoria Legrand es de un sabor tan parejo como el azúcar, e igualmente versátil en sus términos. Realmente creo que tiene una cualidad organoléptica gustativa, parecido a una naranja fragante pero demasiado dulce. Casi ácida, como un dulce hecho con fruta pasada.

Creo que lo mejor del disco llega en la segunda mitad.
A partir de "Troublemaker" se deshacen un poco [[[(AB)USA LA MISMA IDEA DE LA PRIMERA MITAD DEL DISCO, ES EL TEMA QUE LA LIQUIDA Y EL MÁS SOMBRÍO JUNTO A «NEW YEAR»]]] “New Year” se anima ya a un montón. Un tema absolutamente hipnótico, de fondos texturados y luctuosos, loops de guitarra a morir y la voz de Victoria saltando al vacío.

La banda produjo un video con cuatro temas del disco que alimenta perfectamente la imaginería de su música con muchos de los adjetivos que acabo de usar. (*) El sonido de un motor diésel y el vértigo de estar despegando en un avión --¿por qué no un biplano?-- me hace pensar en campos que se alejan y en un panorama inmenso de la tierra. Me hace, pienso, por efecto de la persecución continuada del cuerpo que se escabulle en inmensos montes, pensar en la suavidad con la que el relieve parece jugar cuando uno se eleva lo suficiente. Nunca te dejan caer.

Nunca.

Es siempre la sombra de ese biplano sobre el relieve de un campo verde-amarillo incalculable de Francia, Santa Fe o Carolina del Norte, continua, variando su tamaño con el tiempo, velocidad de crucero.

(Volviendo)

BH es una banda que no pretende ser banda de hoy. Sostienen una ética de trabajo. Son dos músicos con un proyecto común --no se aman ni nada más o menos carnal-- y un perfil similar. Rehúsan contar historias de amor, pero sus canciones fuerzan la búsqueda de emociones afines por el espacio negativo y las imágenes que evocan. Hay algo de eso. Y si pretenden bajar de ahí arriba recomiendo dar otros dos pasos en su carrera y escuchar “Depression Cherry” y “Thank Your Lucky Stars”.

En fin. Se viaja muy bien con esta música. Es pop aglomerado e intenso, vibrante.

Ojalá lo disfruten tanto como yo.

JMO

Irene [FLAC]


miércoles, 14 de junio de 2017

Matthew Dear, "Black City" (2010)




"Love me like a clown
Love me like a clown
Love me like a clown"


Otra de tejanos.

Matthew Dear nace en Kingville, Texas, en el '79. De pibe todavía, habiéndose mudado a Michigan, lo fascina el sonido del Detroit Techno. Co-funda su sello discográfico con Sam Valenti IV, Ghostly International, y comienza a producir sencillos que son éxito en las pistas de baile y eventualmente un primer album en el '03, "Leave Luck to Heaven"
"Black City" es un disco subterraneo --como el club nocturno "Rectum"-- masoquista y hermoso. El primer tema, "Honey", es deslizarse hacia algún lugar más adentro, oscuro. Los ecos y las cavernas. En "I can't feel" se puebla más el espacio, y empiezan a apilarse varias bases. Recién con "Little People (Black City)", una enorme pieza que consta de tres partes bien distintas, el disco reclama rápidamente su territorio. Está en penumbras y la atmósfera está prendida de electricidad, lo habitan personajes recurrentes y darle vueltas a esta metrópolis insomne e imaginada es el viaje. El disco tiene un ritmo implacable, y diría que carece de silencios. El descenso se hace notable, no obstante, ya en el ante último tema. "More Surgery" sugiere una regularidad maquinal de carne, sorda. Dice: "This local sedative / Makes total body slow / Alter genetics / To make my body glow / I'm not too critical / That's just the way to grow / I need more surgery / There's so much more to know" Toda una distopía --todo un disco, si me preguntan-- para tener de fondo cualquier noche.
 
Después llega "Gem", una balada larga y flotante, y para mí, agotadora (está cansada, como todos los demás temas con la misma voz monónotona de Dear), y el cierre. Gracias a dios el cierre. No podía esperar para dejar este disco atrás. Lo escuché tantas veces --tantas--, hace siete años que lo escucho, hasta en la ducha lo escucho, y ahora no quiero saber más nada. Nada.

Finalmente lo entierro para mí y lo entrego a los demás.

JMO

Slowdance [FLAC]




viernes, 9 de junio de 2017

La larga noche del post-rock. Slint, "Spiderland" (1991)



"I too am tired now
Embracing thoughts of tonight's dreamless sleep
My head is empty
My toes are warm
I am safe from harm"


 

Recuerdo que en una vieja revista Rock De Lux circa 1992-93 salía una corta reseña del disco de Slint  "Spiderland" junto a la portada del disco que es una fotografía sacada por el ahora ilustre Will Oldham amigo de la banda. En ella se los ve en un río mirando sonrientes a cámara, con unas barracas altas y rocosas de fondo, en un sobrio paisaje retratado en película blanco y negro. 
Esta banda y este disco pasaron desapercibidos en su momento entre las ciento de bandas buenas y de las otras que pululaban en la gran industria de rock de habla inglesa. La presencia del reputado Steve Albini que había trabajado en el anterior disco llamado "Tweez" y que los elogiaba y apoyaba les daba crédito. Al igual que Kramer otro productor estrella de la época también solía trabajar con bandas excitantes, originales si se me permite la expresión. Si ellos estaban ahí "era por algo"...
El disco que sale en 1991 es revisado poco tiempo después por el periodismo musical cuando ya la camada de bandas que la prensa etiquetaba como post-rock era reconocido como inmediato antecedente de todas ellas.
El género  post rock contenía un abanico de características que se hallaban entre otras en el lejano "progresivo" pero que en algunas bandas estaban más tamizadas por "lo punk" en cuanto su prescindencia del virtuosismo instrumental y el acento puesto más en la expresión, en el gesto . 
Slint estaba alimentada por el hardcore según se puede percibir, arriesgar.
La tensión en su música es permanente. Las guitarras cortantes dejan escapar aire cuando la voz chilla breves y lamentosas palabras. La contundente y persistente presencia de el bajo y la batería guían el camino, la dirección tomada. Y cuando la guitarra y las voces se crispan solo son por unos segundos. Las bases retoman el control.
Todo parece enclaustrado. En el hardcore yanqui anterior el de los 1980s, la música daba cuenta de las neurosis en los hogares del imperio. Un tremendo malestar existencial, social, viraba para el lado del alcoholismo, las drogas, las armas, la idea del suicidio, eso contaban las historias speedicas en las canciones. O sea lo que nunca dan cuenta las investigaciones académicas o las películas o series de tv que día a día nos alimentan.
El disco transcurre pues, en seis temas de introspectivas historias, que la voz y la austera sonoridad hacen reprimir la explosión, o al menos sosegar. En su música trazan muchas coordenadas de lo que a posteriori bandas como Mogwai tratarían de desarrollar quizás desde otro lugar. Lo que se dice en las canciones, lo que se declama parece sumido al sonido y siempre a punto de retirarse. En el post-rock muchas bandas directamente excluyen/excluyeron las palabras y se manifiestan solo en el sonido de los instrumentos.
Slint pareciera querer comunicar algo escuetamente antes de retirarse y así lo hacen. Decir lo justo. Solo lo justo.


Washer [24-96 FLAC]
Washer [FLAC] 




miércoles, 7 de junio de 2017

Cocteau Twins, "Blue Bell Knoll" (1988)



"There, you can have my youth, I know I have loved"


La primera vez que escuché Cocteau Twins o antes estaba echado, semi-despierto, profundamente intoxicado y recobrando el espacio pedazo a pedazo: techo alto, manchas de humedad, pilas de papeles y libros, y R. entonces dice "¿No escuchaste Cocteau Twins?" y seguro que después dejó el Gitane a medio consumir en el cenicero, clavó las manos frente al monitor y le dio play a "Heaven Or Las Vegas"

Singulares las noches cuando engendran algo tan luminoso.

La discográfica de Ivo Watts-Russell, 4AD --que dio cobijo y orientación a Bauhaus y Pixies, entre otras maravillas-- se describe a si misma en una larga nota publicada en su sitio como marcada por un estilo "hermoso, oscuro e insular" profundamente definido por la relación de diez años que mantuvo con Cocteau Twins. La atmósfera melancólica es un sello de CT. Si en un período de cuatro años que comienza con "Treasure" en el '84, atraviesa "Victorialand" en el '86 y llega al '88 con esta producción, es posible producir tres obras (no cuento acá su colaboración del '86 con Harold Budd) tan evolutivas, creo que es solo porque se reúnen bajo un mismo signo. Y es que a partir de "Blue Bell Knoll" CT encuentra una meseta que explorar. Nuevamente como con Portishead hay una cuestión identitaria inconfundible en la voz de Elizabeth Fraser. Le dicen a Robert Guthrie [https://www.youtube.com/watch?v=8dT6yut5sgk], después de que haya mencionado las dificultades que tuvo Cocteau Twins en 4AD, que todo aquello no pareció afectar la calidad de su trabajo por entonces. El dice que es gracioso, pero no, con la mirada ausente, hacia adentro. Es que eran pibes, y en las grabaciones recibían, según cuentan Raymonde y Guthrie, muchos "chirlos". Su papel era el de la banda joven, y detrás de las consolas los adultos mandaban. Finalmente pudieron montar un estudio propio y, en efecto, fue producido enteramente por ellos bajo el sello de 4AD. 

El nombre que recibe el disco fue tomado por Fraser de un pico en el sur de Utah. Este álbum está en ahí lo alto. Es un disco aéreo, que toma vuelo gracias a las guitarras de Guthrie, siempre tan afecto a lograr atmósferas. La voz de Liz se despega de la bandada y toma rumbo propio, pero sin huir, juntos y libre. Es admirable.

Sonido de aleteos. Fragancia frambuesas. Todo lo que se transmite tiene esa cualidad: etérea. Correcto, es un adjetivo remanido para CT. No me importa, le va como anillo, y no me gusta embolsar en géneros, pero trazando la linea y dentro de mi corta escucha es Beach House una de las bandas que mejor logra encaramarse en esa tradición que alguna vez en los '80 dijeron "dream-pop" y acá evoca "etérea".

Es verdad también que me gustan los discos "álbum", los que cuentan historias, y de a momentos se me hace un pelín aburrido Blue Bell Knoll. No es que no tenga momentos, es puro "momentum", pero el fondo climático más interesante quizá sea el del primer tema, y las promesas posteriores se alinean todas, cielo abierto, con pocas tensiones.

Los pibes lo disfrutaron un montón, entonces aún lo hacían, y eso al menos, se nota. Acá está lo que dejaron.

JMO

Spooning Good Singing Gum [FLAC 24-96]
Spooning Good Singing Gum [MP3 256]